Carlos 的个人资料Somniloquios Para Insomn...照片日志列表更多 工具 帮助

日志


9月17日

Esa gran locura que es dios.

 

De pequeño experimentaba esa mágica sensación cuando mi padre me contaba historias de fantasmas y de aventureros que buscaban tesoros escondidos. También cuando, algo más mayor, violaba la intimidad de la madrugada y, escondido en el regazo de la noche, viajaba con Julio Verne por islas misteriosas, acompañado por capitanes de tan sólo quince años. Volaba invisible por mis brazos erizando su carne cuando rompía la luna el aullido del perro de Baskerville; se transformaba en nudo en mi estómago cuando veía reptar a algún temible ser por debajo de mi cama; aparecía como velo rojo en mi rostro al recibir un saludo de aquella niña que en secreto tanto me gustaba. Me acompañaba al dibujarme en otras vidas, al inventar mundos con mis amigos, al imaginarme con otras caras. Estaba allí si lloraba; era mi soledad cuando nadie me acompañaba; vivía en lo más adentro de mis entrañas.

 

Un día, cuando florecía una luz en mi cabeza, esa misma luz me preguntó qué sería aquella sensación que, honda y mística, se extendía por lo profundo y común de mis emociones. Y, con la pregunta, llegó una respuesta, incubada en alguna parte de mi cavidad craneal desde tiempos inmemoriales por voces extrañas: “Es dios; el dios que te ama, el que te castiga, el que te cuida y el que se enfada. Él está en ti y en todas las cosas que tocas. Él es tu principio y tu fin; es el abismo en el que te miras todas las mañanas; es la melodía que te acompaña; tu sentido, tu sinsentido, tu razón para vivir y tu precepto para morir. Él es tu obligada libertad en tanto que sólo en él encontrarás paz, sueños, amor, vida y muerte. Es tu dueño, y sólo vales lo que en él valgas. Eso que sientes, aquello por lo que preguntas, es un vago reflejo de su respiración, un leve roce de su sombra, un atisbo de su mirada, una brizna de su voluntad que no cae casualmente sobre ti. Porque sólo en él eres tú”.

 

Y así viví durante cierto tiempo. Atravesaba las calles de lo cotidiano barriéndolo todo con los ojos de dios, pensando todas las ideas como dios, convencido de que no podía ocurrir que “uno y uno no sumaran dios”. La luz que había crecido dentro de mí era fuerte y brillante, y anunciaba a golpe de soberbia la verdad del todopoderoso. La fuerza de esa luz provenía de la energía inagotable de la primera juventud, esa tormenta que mezcla pasión y fuerza, y cuya autosuficiencia destruye montañas con un sólo grito.

 

Pero la intensidad de esa seguridad decayó. La vida se encargó de que poco a poco llegaran nubarrones repletos de dudas. Al principio las ignoraba. Hasta que un día descubrí que yo mismo era una de ellas, que nada había de seguro en mí, que, detrás de esa luz, sólo había una bombilla, y, que, como el Mago de Oz, sólo era mero artificio. Aprendí que de un puñado de luz, al final, no queda más que sombras. Comprendí que sólo contaba con mis brazos y mis dedos, y que tendría que ser con ellos con los que me construyera a mi mismo... desde mí mismo.

 

Las voces han intentado resucitar a dios en distintos momentos, pero ya sólo salgo yo de su tumba. Sin él me siento más solo; es cierto que a veces el mundo me pesa mil mundos y que el aire se convierte en plomo que se come mis pulmones; es verdad que al salir a la calle tengo miedo de encontrarme nuevamente con la vieja y tuerta mano izquierda del azar... pero esa sensación mística que he sentido desde pequeño es más intensa que nunca. Vuelve cuando me enamoro perdidamente; cuando pisoteo mis tragedias con terribles carcajadas; cuando oigo pasar los violines de Bach; cuando me bebo todo el sexo que hay en la sangre; cuando lloro y me siento como un niño; cuando me abrazan mis amigos y me resguardo en ellos; cuando mi padre me habla desde mi corazón.  La vida me corroe como nunca, y como nunca la disfruto.

 

Por eso, dios, rechazo tu voz y tu mano tendidas. Porque esa magia fue siempre mía y nunca tuya. Porque no puedes arrancar la belleza del corazón de los hombres y atribuírtelo a ti. Tal vez estés sorprendido o, incluso, ofendido y enojado. No consigo ver tu cara. O tal vez ya lo sabes todo y sepas que de mi no eres más que una duda irrazonable. Quizá, tu omnisciencia también te haya llevado a dudar de ti mismo, tal vez por ello sea posible que me comprendas. En cualquier caso, seas un espejismo, seas una ilusión, seas una simple esperanza o seas realmente un dios, debes saber que sólo las respuestas que tengan cabida en mi mano me sirven para vivir. Y tú, eres tan, tan, tan inmenso que no cabes en mi vida. 

评论

请稍候...
很抱歉,您输入的评论太长。请缩短您的评论。
您没有输入任何内容,请重试。
很抱歉,我们当前无法添加您的评论。请稍后重试。
若要添加评论,需要您的家长授予您相应权限。请求权限
您的家长禁用了评论功能。
很抱歉,我们当前无法删除您的评论。请稍后重试。
您已超过了一天之内允许提供的评论数上限。请在 24 小时后重试。
因为我们的系统表明您可能在向其他用户提供垃圾评论,您的帐户已禁用了评论功能。如果您认为我们错误地禁用了您的帐户,请联系 Windows Live 支持部门
完成下面的安全检查,您提供评论的过程才能完成。
您在安全检查中键入的字符必须与图片或音频中的字符一致。

若要添加评论,请使用您的 Windows Live ID 登录(如果您使用过 Hotmail、Messenger 或 Xbox LIVE,您就拥有 Windows Live ID)。登录


还没有 Windows Live ID 吗?请注册

引用通告

此日志的引用通告 URL 是:
http://somniloquios.spaces.live.com/blog/cns!BA839FD6646F3EB9!387.trak
引用此项的网络日志